Así es Vicinity, el vecindario virtual para valorar el buen uso del IoT

Autor | Patricia M. Liceras

La falta de interoperabilidad entre las diferentes tecnologías que conforman el Internet de las Cosas (IoT) es una de las principales barreras para sacar el máximo partido a estas soluciones. De hecho, el panorama actual consiste en un gran conjunto de islas aisladas que no constituyen un internet real, dificultando la explotación de su enorme potencial.

Vicinity es el nombre de un interesante proyecto europeo finalizado recientemente en cuatro ciudades de Portugal, Grecia y Noruega, y que ha demostrado cómo los dispositivos electrónicos pueden compartir acceso y comunicarse sin que sus propietarios pierdan el control de los datos.

El proyecto europeo para utilizar adecuadamente IoT

Bajo el concepto de vecindario virtual y un enfoque descentralizado, Vicinity ha integrado infraestructuras de IoT a través de una plataforma que ha ofrecido interoperabilidad técnica a sus miembros. En dicha red no existía un operador predominante, cualquiera podía formar parte de ella y establecer sus propias configuraciones, integrando estándares de acuerdo con los servicios que quería usar y controlando el nivel de privacidad. Así, los propietarios de este tipo de soportes han mantenido bajo control sus dispositivos y datos compartidos.

Esta interoperabilidad como servicio ha permitido a los usuarios con conocimientos básicos conectarse al ecosistema de IoT de una manera fácil y abierta. Además, la liberación de los bloqueos de los proveedores ha supuesto la disponibilidad e intercambio de valiosos datos, lo que ha posibilitado sinergias, abierto la puerta a un nuevo mercado de servicios y permitido afinar estrategias urbanas y medioambientales.

Enmarcado en el programa Horizonte 2020, con 15 socios de nueve países europeos y un presupuesto de casi ocho millones de euros, Vicinity finalizó en diciembre pasado tras un periodo de cuatro años de duración.

Las cuatro ciudades piloto -Pilea-Hortiatis en Grecia, Martim Longo en Portugal y Oslo y Tromsø en Noruega- han implementado infraestructura IoT en los ámbitos de viviendas y ciudades inteligentes; movilidad y aparcamiento; salud; y energía y redes inteligentes.

Casos de éxito de Vicinity: Martim Longo (Portugal) y Tromsø (Noruega)

De esta forma, en Martim Longo la interoperabilidad de diversas tecnologías de IoT gracias a Vicinity ha permitido monitorizar la radiación ultravioleta para prevenir sus posibles efectos dañinos en colectivos vulnerables como el de niños y ancianos. También las condiciones meteorológicas para hacer predicciones más precisas o las variables de temperatura, CO2, humedad, electricidad o agua en edificios municipales para realizar auditorías dinámicas de tales inmuebles y tomar medidas si fuera necesario.

En Oslo, la capital noruega, se han añadido sensores de puertas y medidores de consumo de agua y electricidad inalámbricos a ciertas edificaciones para recopilar datos sobre situaciones atípicas. A partir de esto, se ha creado un servicio de notificación a los usuarios para alertarles cuando se detecte la necesidad de limpieza o de retirar la basura de un espacio, una sobrecarga de las líneas eléctricas o una fuga de agua. Asimismo, con la integración de dispositivos inteligentes se ha generado un modelo capaz de predecir las condiciones meteorológicas y anticipar las necesidades energéticas de calefacción o refrigeración.

 

 

No muy lejos, en la ciudad ártica de Tromsø, se ha ejecutado una solución para los usuarios de vehículos que permite reservar espacios de estacionamiento a través de una aplicación, a partir de los datos sobre los puntos disponibles y las plazas destinadas específicamente para ese uso. Esta herramienta también incluye un servicio enfocado a la reserva de lugares para emergencias sanitarias.

Hacia la integración de IoT

En definitiva, los resultados de Vicinity muestran el valor del IoT en las ciudades y su enorme potencial de crecimiento si se consigue que los innumerables dispositivos de distinta naturaleza y perfil técnico que hay en la actualidad se puedan comunicar entre sí.

Los cuatro proyectos piloto de esta iniciativa europea se han materializado con éxito, por lo que parecen fácilmente replicables en otros lugares.

Imágenes | Vicinity