La tecnología cambia la forma como piensan niños.

¿Cómo cambia la tecnología la forma en la que piensan y se concentran los niños?

Autor | Tania Alonso

La forma en la que el uso de la tecnología afecta a la forma de pensar e incluso al desarrollo cognitivo de los niños ha dado pie a un reciente debate educativo e incluso parental. Se han planteado argumentos a favor y en contra del uso de dispositivos en los colegios y se ha teorizado, una y otra vez, sobre su influencia en el desarrollo de sus jóvenes mentes. ¿Pero qué sabemos a ciencia cierta al respecto?

¿Cómo influye la tecnología en los más pequeños?

Basta con observar a un niño hacer uso de un par de aparatos tecnológicos para sacar varias conclusiones. La primera, que se adaptan a la multitarea con muchísima facilidad. La segunda, que no tienen miedo a probar: aprenden imitando lo que ven hacer a sus padres o a otros niños y no dudan en usar la tecnología con autonomía, aunque puedan equivocarse.

Así lo indica el estudio ‘Young Children (0-8) and Digital Technology – A qualitative study across Europe’ desarrollado por la Comisión Europea. “Los niños tienen su primer contacto con tecnologías digitales y pantallas a muy edad temprana (menos de 2 años), generalmente a través de los dispositivos de sus padres, que no están diseñados para ellos en primer lugar”, indican. “Incluso si aún no dominan la lectura y la escritura, por ejemplo, desarrollan sus propias estrategias: autocompletar, reconocimiento vocal o reconocimiento de imágenes”.

Al hacerlo, indican, siguen un camino de prueba y error y desarrollan numerosas habilidades. La tecnología les vale, en primer lugar, como herramienta para obtener información y adquirir conocimientos. Les permite, además, ir más allá de los objetivos y las temáticas que les marca la escuela. Sirve para alimentar sus intereses, su imaginación y creatividad.

La tecnología cambia la forma como piensan niños.

La tecnología está cambiando tanto la forma de pensar de los niños que hasta determina cómo imaginan su propio futuro. Una encuesta desarrollada por la empresa LEGO en Reino Unido, Estados Unidos y China señala que más niños aspiran a ser YouTubers que astronautas.

Aprendizaje e igualdad: por qué los niños deben tener acceso a la tecnología

El estudio de la Comunidad Europea indica que la tecnología es útil para los niños en los campos del aprendizaje, la comunicación, la creación y el ocio. La crisis actual, provocada por la COVID-19, ha puesto de manifiesto las cuatro. La tecnología es la que está permitiendo que los niños estudien, mantengan la comunicación con sus profesores y amigos, puedan dar rienda suelta a su creatividad y se sigan divirtiendo, todo ello sin salir de sus casas.

La tecnología es, por lo tanto, una puerta abierta a nuevas oportunidades. El estudio ‘Niños en un mundo digital’ de Unicef pone de manifiesto “cómo la conectividad puede cambiar las reglas del juego para algunos de los niños más marginados del mundo, ayudándoles a desarrollar su potencial y a romper los ciclos intergeneracionales de la pobreza”. Es sumamente importante para aquellos menores que viven en regiones remotas o desfavorecidas y durante las crisis comunitarias.

Sin embargo, todavía queda mucho por trabajar para que la tecnología pueda garantizar la igualdad de oportunidades. Según Unicef, alrededor del 29% de los jóvenes de todo el mundo no tiene acceso a internet.

La tecnología puede ayudar también a reducir las diferencias de género. De acuerdo con los datos de la Unesco, sólo el 35% de los estudiantes matriculados en carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) son mujeres. Algo que genera una gran desigualdad en el ámbito tecnológico, del que dependerá gran cantidad de los empleos del futuro. Por ello, cada vez más iniciativas a nivel mundial fomentan el aprendizaje de tecnología entre las niñas.

¿Cómo podemos fomentar el uso responsable de la tecnología?

Es importante limitar el tiempo que los niños pasan delante de las pantallas, en función de su edad, así como establecer sistemas de control parental para poner barreras a los contenidos. Pero, sobre todo, es fundamental guiar a los niños en su aprendizaje.

La tecnología cambia la forma como piensan niños.

El informe ‘Young Children (0-8) and Digital Technology – A qualitative study across Europe’ de la Comisión Europea recomienda a los padres participar en las actividades de sus hijos, atender a sus intereses y necesidades y discutir positivamente con ellos.

“Invitamos a los padres a coger el hábito de hablar con sus hijos sobre su vida online, de la misma manera que hablarían sobre la vida escolar”, explican. Para ello, es fundamental ser proactivos y estar al día en las novedades que se dan en el ámbito de la tecnología, al mismo ritmo que lo hacen los niños. Un buen objetivo para tener en cuenta durante este confinamiento.

Imágenes | Alireza Attari, stem.T4L, Alexander Dummer