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Estas son las ciberamenazas que ponen en riesgo la seguridad de las smart cities

Autor | Patricia Liceras

En la actualidad, es prácticamente imposible entender la vida sin internet. El trabajo, los vehículos, las casas e incluso ciudades enteras son cada vez más inteligentes debido a la interconectividad que les une a través del Internet de las Cosas. Según datos del estudio Digital In 2018 de Hootsuite y We Are Social, hay alrededor de 8.485 millones de dispositivos conectados a internet. Ya son más aparatos online que personas en el mundo, y esta cifra crecerá de forma exponencial en los próximos años.

Sin embargo, estos avances no solo resultan beneficiosas para la sociedad. También pueden suponer un peligro en ciernes para la ciberseguridad, según advierte Check Point Software Technologies. Esta compañía internacional especializada en ciberseguridad ha identificado las principales amenazas dentro de las ciudades inteligentes:

  • Control de los semáforos. Muchas ciudades cuentan con un puesto de mando central desde el que gestionan el estado de los semáforos y el tráfico. Esta estación de control permite descongestionar calles atestadas de vehículos o favorecer las rutas de servicios especiales como ambulancias, poniendo todos los semáforos en verde y liberando así de obstáculos su camino. Pero “si prestamos atención a la otra cara de la moneda, en el caso de que un cibercriminal se hiciera con el control de este sistema, tendría libertad para manejar todos los semáforos de la ciudad y podría ponerlos en verde, provocando innumerables accidentes”, señala la empresa.

  • Ataques a los coches inteligentes. Poco a poco se van vislumbrando los primeros coches autónomos, los cuales cuentan con infinidad de sensores que permiten el control de velocidad y freno, así como calcular la distancia con todos los elementos que se encuentran a su alrededor, entre otras ventajas. Al igual que en el caso anterior, un ciberdelincuente podría tomar el control de uno o varios de estos vehículos y provocar colisiones.
  • Colapso de la red eléctrica. Según Check Point, aunque todavía no es una amenaza visible dado que en Europa la autogestión de la electricidad en las casas no es una tendencia extendida, el posible colapso de la red eléctrica sí supondrá un riesgo a medio plazo. “Un hacker podría tomar el control de los sistemas de gestión de potencia de las centrales y falsear los datos de demanda, o incluso provocar un apagón en toda una ciudad”, asegura. No se trata de un asunto imaginario, puesto que países como Ucrania ya han experimentado graves disrupciones en su red eléctrica cuya paliación ha sido considerablemente compleja dado el mal estado de su infraestructura.
  • Suministro de agua. Las ciudades inteligentes cuentan con sistemas para controlar el flujo de agua, conocer si se ha producido alguna fuga, etcétera. Por lo tanto, “uno de los principales riesgos podría ser un corte en el suministro o un aumento de la presión del flujo para averiar ese circuito”, afirma la compañía. Sin embargo, la mayor amenaza sería “un acceso del ciberdelincuente al centro de procesamiento de agua, donde podría modificar los niveles de aditivos químicos del agua y causar problemas de salud pública”.
  • Cámaras de vigilancia. Por último, esta firma considera las cámaras de seguridad como un “blanco fácil de acceso para un hacker, pues puede utilizarlas para espiar a personas o los movimientos de un objetivo, y acceder así a información personal e imágenes”.

A todos estos factores se pueden añadir otros que ya empiezan a ser explotados y que por tanto no deben considerarse como amenazas futuras. El caso más evidente es el del ransomware, virus diseñados para secuestrar sistemas informáticas individuales o en red y que solo desaparecen tras el pago de un rescate.

El ransomware es una amenaza real y actual. A finales de 2016 el tren ligero de San Francisco fue parcialmente inutilizado después de que un hacker bloqueara cientos de ordenadores de la Agencia Municipal de Transporte exigiendo un botín de 73.000 dólares, y más recientemente WannaCry puso contra las cuerdas incontables sistemas informáticos de todo el mundo, afectando tanto a empresas privadas como al sistema sanitario británico, que perdió el control sobre los ordenadores de varios hospitales.

Aunque las medidas de seguridad evitaron daños mayores, son disrupciones que pueden tener un coste económico muy elevado.

Es hora de contemplar la seguridad informática como parte fundamental de la administración

Es un hecho que la tecnología mejora y facilita nuestras vidas, pero cuanto más se desarrolle y crezca su implantación, aumentarán indudablemente los puntos a proteger. Por este motivo la planificación de una ciudad inteligente no puede realizarse sin la estrecha colaboración de los equipos técnicos encargados de velar por su seguridad.

En este sentido, según apunta Eusebio Nieva, director técnico de Check Point para España y Portugal, “en muchas ocasiones se pone el foco únicamente en la inversión y en las medidas que se requieren para llevar a cabo esta innovación, obviando las medidas de seguridad necesarias para estar protegidos de amenazas cada vez más potentes”.

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