smart town

Como pasar de ser un pueblo a una Smart Town

Autor | Arantxa Herranz

La masificación de las ciudades y el abandono del mundo rural es un fenómeno ampliamente explorado y para el que se están tratando de buscar soluciones. Quizá sea la causa o quizá el efecto, pero lo cierto es que una consecuencia de este trasvase poblacional es que las grandes inversiones, también tecnológicas, se concentran a veces en esas grandes urbes, con el consiguiente peligro de generar una brecha digital rural. De hecho, éste es uno de los objetivos de la FAO, cerrar la diferencia de conexión a Internet que existe entre el mundo rural y las zonas urbanitas.

Sin embargo, el tamaño no debería importar a la hora de poder disfrutar de una vida digital, igual que se tiene acceso a otros servicios básicos como el agua o la luz. Por eso, la Unión Europea puso en marcha el programa WIFI4EU, con el fin de que la brecha digital entre las grandes urbes y las poblaciones más pequeñas y dispersas no se agrandara aún más.

smart town

¿Qué es WiFi4EU? Se trata de un programa europeo a través del cual los ayuntamientos pueden pedir ayudas para que en sus espacios públicos (tales como parques, plazas, edificios oficiales, bibliotecas, centros de salud y museos) cuenten no solo con conexión WiFi, sino que ésta sea de alta calidad. ¿El objetivo? Que todos los ciudadanos tengan acceso a esta conectividad, sin importar el lugar en el que estén o vivan.

Cabe recordar que, según los objetivos de la Agenda Digital, todos los europeos deben tener acceso a Internet de alta velocidad (con un mínimo de 30Mbps). Es más, el reto es que la mitad de la población pueda acceder a internet con un ancho de banda superior a 100 Mbps.

No es pan para hoy y hambre para mañana

Según los datos de la Unión Europea, solo el año pasado más de 20.000 municipios solicitaron poder beneficiarse del programa WiFi4EU, aunque estas ayudas se concedieron finalmente a 5.180 municipios de los 30 países que forman parte de la Unión.

smart town

Cuando un ayuntamiento recibe estas ayudas (el presupuesto de WiFi4EU es de 120 millones de euros entre 2018 y 2020), se compromete también a que los puntos de acceso WiFi que se instalen (cuya adquisición e instalación corre a cargo de estas ayudas europeas) estén operativos durante, al menos, tres años. Y, además, debe asegurarse de que la conexión es siempre la más rápida posible (superando ese umbral de los 30 Mbps).

A cada ayuntamiento, WiFi4EU le concede 15.000 euros y son los responsables municipales los encargados de decidir en qué lugares de la vida pública se instalarán los puntos de acceso inalámbrico.

Villarcayo de Merindad de Castilla La Vieja, proyecto galardonado

Como decimos, todos los países de la Unión Europea se han beneficiado de la concesión de estas ayudas. En España, uno de los proyectos realizados ha sido galardonado en el Congreso Nacional de Innovación para AAPP de 2019 por convertir a un pueblo en toda una Smart City. Se trata de Villarcayo de Merindad de Castilla La Vieja, en Burgos. Una población de apenas 4.000 habitantes que ve multiplicar por cinco su población en los meses de verano.

Gracias a la iniciativa europea, Villarcayo de Merindad ha pasado de no tener ni ADSL ni 4G en algunas de sus pedanías a disfrutar de un acceso gratuito y de calidad a Internet. Cabe señalar, además, que no solo es esta población la que se ha visto beneficiada, sino también las 26 pedanías de las que depende esta población. Algo que ya de por sí suponía un verdadero desafío.

Para lograr que todos los habitantes de estas 26 localidades pudieran disfrutar de este acceso a Internet se han instalado 42 puntos de acceso WiFi (35 de interior y 7 de exterior). La mayoría de ellos se encuentran en las casas concejo de las pedanías por dos motivos. Por un lado, porque es ahí donde se suelen reunir los vecinos. Además, suelen estar muy céntricas y siguen facilitando la conectividad a Internet incluso cuando las casas concejo están cerradas.

Este ayuntamiento también tiene sede electrónica y permite hacer muchos trámites de manera online, con lo que viene a ser un ejemplo de que ser una Smart City no depende del tamaño de la población, sino de la voluntad de ser digitales.

Imágenes | M. R., John Reed, paolo candelo