Ciudad de ciencia ficción

Tres ciudades de ciencia ficción que predijeron el futuro

Autor | Jaime Ramos

La ciencia ficción es un género total que aúna numerosas narrativas y estilos. Las motivaciones de los personajes, los diversos caminos de la historia e incluso sus ocasionalmente profundas fuentes filosóficas derivan de la unión de fantasía y ciencia. Una mezcla que, como no podría ser de otra manera, ha alcanzado a la naturaleza urbana del ser humano perfilando las ciudades del futuro. Y así como antiguamente se decía que el arte imita a la vida, ahora es la vida la que imita al arte.

Las ciudades propias de la ciencia ficción pueden ser prolongaciones de ciudades reales o mundos creados de cero. Ambas concepciones coinciden en aportar soluciones urbanas que han terminado por materializarse o, al menos, contribuyen a despertar una conciencia de prevención ante desafíos políticos, sociales o medioambientales. Hemos seleccionado algunos ejemplos de entre la lista innumerable de ciudades que encontramos en la ciencia ficción.

1) Metrópolis (1927)

Dirigida por el director alemán Fritz Lang, Metrópolis plasma a la perfección las inquietudes sociales del período de entre guerras en una sociedad dominada por la clase intelectual. Es, en realidad, la historia de una rebelión encabezada por un robot. En Metrópolis se aúnan varias premisas de la ciencia ficción del momento (no en vano, H.G Wells acusó a Lang de plagiar su novela Cuando el dormido despierte).

Metrópolis nos otorga una de las visiones más pesimistas de las actuales megaciudades, anticipándose a otras tantas obras en las que la inteligencia artificial es la llave hacia la democratización urbana. A su vez, presenta una estética que jamás abandona nuestras retinas… Ni las de los diseñadores y arquitectos.

2) Tau Ceti Center, en Hyperion (1989)

La novela Hyperion, de Dan Simmons, ofrece un concepto de ciudad cuyo bienestar depende irremediablemente de la tecnología. En el momento en que esta falla, la sociedad se sume en el horror y en el caos. Simmons predice con Tau Ceti Center las consecuencias de esa dependencia tecnológica con una premisa repetida en muchas ocasiones por el género. También es, por ejemplo, la piedra angular de la exitosa serie de televisión Black Mirror.

Aparte de esa dependencia, Hyperion se adelantó con varios problemas que comienzan a asomar en las ciudades actuales, como el dilema de la ciudad de Lagos (Nigeria) con el abastecimiento agua potable. Si bien Simmons no se ha mostrado tan adelantado a su tiempo como Lang, su interés en los posibles puntos de fallo de las ciudades modernas es un asunto que muchos otros autores han pasado por alto.

3) Minority Report (2002)

El filme de Steven Spielberg traslada a la gran pantalla gran parte de la concepción urbana de la misteriosa y genial mente del relato del escritor Philip K. Dick y de tantas otras de sus obras. La vida de los habitantes de Washington en 2054 está transformada por una revolución digital sin precedentes, y que sin embargo nos resulta extrañamente familiar dos décadas después de su estreno.

La trama policíaca de Minority Report se aprovecha de diferentes tecnologías para mostrarnos el poder del Big Data a la hora de controlar el devenir social de una ciudad. Unidades de predicción o precogs son capaces de adelantarse a la realización de los propios crímenes, fundando las bases para una sociedad más pacífica que no deja de estar amparada bajo un estado policial con una fachada benigna. Su desarrollo está relacionado con otro relato de K. Dick también llevado a la gran pantalla: The Adjustment Team.

Un presente en el que la ciencia ficción ha perdido el apellido

ciudad del futuro

Estas son tan solo tres referencias de ciencia ficción con moralejas o temas actuales, pero existen miles de ejemplos. Podemos citar un puñado más, empezando con Wall-e (2008) y su moraleja para evitar convertir la Tierra en un basurero planetario; de nuevo, el control social en el tejido de los edificios de la película Brazil (1985); Trantor y el resto de ciudades-planeta en los universo de Isaac Asimov; los límites filosóficos de la inteligencia artificial en Ghost in the Shell (1989), Matrix (1999) o Blade Runner (1982); el control de la superpoblación en Hijos de los Hombres (2006) o la ficción televisiva Utopia (2013).

Así las cosas, no es descabellado afirmar que la ciencia ficción ha dejado de ser un mero divertimento para convertirse en una ventana a través de la cual descubrir los desafíos de las ciudades inteligentes actuales. Con suerte, la imaginación de cientos de autores que ya escribieron sobre ello nos ayudará a escapar de los nueve infiernos de Dante y acércanos a la Utopía de Tomás Moro.

Imágenes | iStock/liuzishan, Tom Parkes