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City Brain: lo que pasa cuando conectamos los semáforos de una ciudad a Alibaba

Autor | Marcos Martínez

En 1950 solo había una ciudad con más de 10 millones de habitantes. Hoy las diez más pobladas suman más de 268 millones de personas, con 26,86 millones de habitantes promedio en su área metropolitana. Si en unos años más el 70% de la población vivirá en ciudades, quizá nos interesa que las ciudades piensen.

Las ciudades con cerebro ya no forman parte de la ciencia ficción dura. Gracias a tecnología como Amazon Rekognition, usada en Orlando, Florida y el Condado de Washington (Oregón): o Alibaba City Brain, usada en Hangzhou, capital de la provincia de Zhejiang (China), estas se han demostrado posibles.

Así funciona City Brain en Hangzhou

Imaginemos disponer sobre una misma base de datos el GPS de buena parte de los vehículos de una ciudad, así como de los datos en tiempo real de las cámaras de vídeo, señales de tráfico o los mapas actualizados de la ciudad; y sumemos esa información a los históricos de días, semanas y meses anteriores.

El resultado es City Brain, la propuesta de control total del tráfico de Hangzhou diseñada por Alibaba a la que el gobierno local de la ciudad no pudo negarse. El consorcio privado nació en Hangzhou hace unas décadas como distribuidores de bienes, y hoy son líderes en captación, agregación y gestión de datos.

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Ahora, un cerebro en la nube determina la apertura de los semáforos y ha logrado que el tráfico se vuelva más eficiente. En otras palabras, los vehículos pueden circular a velocidades algo más elevadas (+15%) y mucho más constantes (menos detenciones y frenadas cortas).

Además, en Hangzhou se ha mejorado la precisión en la detección de incidentes en un 92%. Esto ha hecho que los tiempos de respuesta de los servicios de emergencia se reduzca notablemente en unos 3 minutos de media y un 50% de probabilidades de llegar en 7 minutos tras el accidente.

Amazon Rekognition, software usado por la policía

La policía de todo el mundo está empezando a usar herramientas de inteligencia artificial. Un software para rescatar los cold cases, cebos virtuales para atrapar a pedófilos, o el programa europeo VALCRI para identificar sospechosos. En EEUU se está probando (con éxito) Amazon Rekognition.

Rekognition opera de un modo muy similar a City Brain o Agricultural Brain, esta última también de Alibaba pero centrado en el sector agrícola: se optimiza el sistema en base a patrones. En este caso los patrones somos las personas.

Amazon Rekognition, software usado por la policíaEn Oregón llevan tiempo usando este algoritmo de Amazon para localizar sospechosos, y el sistema funciona notablemente bien a diferencia de otros sistemas como los usados por la Policía londinense (que falla el 96% del tiempo), aunque plantea el dilema ético de la vigilancia permanente y el panóptico de Bentham.

¿Pueden seguirme por la seguridad de los demás?

Para que los sistemas de big data y ciudades con cerebro funcionen es necesario que los datos surjan de algún lugar. Por lo general ese lugar somos los ciudadanos, que aunque anonimizados en algunas aplicaciones no dejamos de ser seguidos. Esto abre un importante debate no resuelto sobre libertades individuales y seguridad colectiva.

¿Es legítimo seguir a toda la población a fin de garantizar su seguridad? Destaca cómo mientras Europa trabaja en proyectos públicos respaldados por las últimas leyes en materia de protección de datos, China y norteamérica avanzan hacia sistemas privados en los que los sistemas son “de caja negra”, como ocurre con Alibaba y Amazon.

Los sistemas funcionan, y funcionan excepcionalmente bien. Sin embargo, los ciudadanos no tienen acceso a los procesos lógicos y virtuales que las máquinas han seguido para tomar decisiones que pueden afectarles.

Imágenes | iStock/zhudifeng, Alibaba Cloud, iStock/pixinoo