Una mujer atiende al mismo tiempo a su móvil y a su ordenador portátil.

¿Es la alfabetización digital el cuarto pilar de la educación?

Autor | Tania Alonso

Junto a los sanitarios, uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos durante la pandemia de COVID-19 es el de hacer frente a la desinformación y las noticias falsas. Para evitar que estas trasciendan es fundamental dotar de herramientas y conocimientos a la sociedad mediante la alfabetización digital, un reto todavía pendiente en numerosas regiones del mundo.

Este 8 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Alfabetización, una oportunidad para reflexionar sobre las consecuencias de la brecha educativa en general y las de la alfabetización tecnológica en particular.

¿Qué es la alfabetización digital?

Cuando hablamos de alfabetización digital, nos referimos a la capacidad de usar la tecnología para conseguir determinados fines útiles en nuestras vidas. Es decir, no basta con saber encender y manejar un ordenador: una persona competente digitalmente es también capaz de usarlo para dar respuesta a sus problemas. Puede, por ejemplo, comunicarse, buscar información relevante para su trabajo o realizar gestiones y trámites administrativos básicos.

La alfabetización digital es, en definitiva, la capacidad de acceder, comprender, comunicar y crear información a través de las tecnologías digitales. Según la UNESCO, incluye competencias como la alfabetización en informática y la alfabetización en tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Además, son importantes la alfabetización informacional y la alfabetización mediática: la primera es aquella que permite saber cuándo y por qué necesitas información, dónde encontrarla y cómo utilizarla de forma correcta. La segunda capacita para entender cómo funcionan los medios de comunicación y ser críticos a la hora de entender sus mensajes. Estas competencias son fundamentales para participar de forma plena en la sociedad y ampliar las posibilidades de los ciudadanos a nivel personal, laboral y económico, entre otros.

La importancia de la alfabetización digital en la actualidad

La alfabetización informacional y la mediática cobran especial relevancia en momentos como el actual, en el que las noticias falsas o fake news (por su nombre en inglés) han puesto en jaque la salud y la integridad de muchas personas.

Pero, ¿qué son las noticias falsas? Como su propio nombre indica, son bulos difundidos en forma de noticia a través de portales informativos o redes sociales, normalmente de forma deliberada e interesada. Los objetivos de quienes están detrás pueden ser diferentes: desde desprestigiar una idea, a una persona o una institución hasta conseguir beneficios económicos de algún tipo.

La proliferación de noticias falsas durante la crisis de COVID-19 nos ha permitido ver por qué es importante la alfabetización digital. Las personas con acceso a servicios digitales y de Internet y con conocimiento para contrastar las noticias o buscar fuentes informativas alternativas son menos susceptibles de ser engañadas y manipuladas.

Una persona teclea en un ordenador portátil.

En España, organismos como Fundación Esplai – Alfabetización digital ofrecen programas que favorecen la “E-inclusión”. Sus recursos permiten aprender a usar ordenadores, redes sociales e incluso practicar el lenguaje de código. No se trata de la única alternativa: ciudades como Barcelona cuentan con sus propias iniciativas, como el proyecto ‘Ciberalfabetización’, enmarcado en el  plan “Barcelona, ciudad digital 2017-2020”.

Lo cierto es que hay numerosos proyectos, tanto públicos como privados, que buscan acabar con la brecha digital alrededor del mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, podemos encontrar el proyecto ‘Us Digital Literacy’, creado por profesores para profesores. Su objetivo es ofrecer recursos y guías para apoyar el aprendizaje y la docencia de herramientas digitales.

El cuarto pilar de la educación

La alfabetización digital puede considerarse el cuarto pilar de la educación. De hecho, su importancia es tan relevante hoy en día que la UNESCO la incluye en su propia definición de educación: “Más allá de su concepto convencional como conjunto de competencias de lectura, escritura y cálculo, la alfabetización se entiende hoy día como un medio de identificación, comprensión, interpretación, creación y comunicación en un mundo cada vez más digitalizado, basado en textos, rico en información y en rápida mutación”.

Ser competente digitalmente permite, en primer lugar, garantizar la privacidad y la seguridad de las personas cuando navegan y hacen uso de sus datos personales por internet. En segundo lugar, garantiza que se haga un uso correcto, transparente y ético de internet, evitando casos de discriminación y posibles delitos.

Pero, además, permite que todas y cada una de las personas participen de forma igualitaria en las oportunidades que ofrece el mundo digital. Desde optar a puestos de trabajo hasta mejorar su educación, pasando por participar en la vida comunitaria. En otras palabras, afianza la democracia y garantiza la inclusión.

Imágenes | hj barraza, Glenn Carstens-Peters