¿Cómo puede beneficiar la construcción modular a la creación de ciudades inteligentes?

Autor | Tania Alonso

La construcción modular se presenta como una solución para hacer frente a numerosos retos de nuestra era, como la rápida urbanización, la crisis medioambiental o las emergencias sanitarias. El levantamiento en cuestión de pocos días del hospital Huoshenshan en Wuhan, China, para responder a la COVID-19 a principios de 2020, puso de manifiesto las posibilidades de trabajar con estructuras prefabricadas.

La combinación entre técnicas de construcción alternativas y nuevas tecnologías puede transformar la creación de ciudades inteligentes, al ofrecer posibilidades más económicas, más eficientes y más responsables con el medioambiente.

Eficiencia a varios niveles

El primer beneficio que suele tenerse en cuenta al valorar la eficiencia de las construcciones modulares es la velocidad de construcción. De acuerdo con el informe ‘Modular construction: from projects to products’ de McKinsey, la construcción modular puede reducir el tiempo de ejecución de los proyectos en un 50%. Como resultado, los costes se reducen hasta un 20%.

El impacto medioambiental es también más bajo, al mitigarse el impacto de las labores de construcción y reducirse la cantidad de residuos. Además, muchos fabricantes de casas y edificaciones modulares priorizan la utilización de materiales menos contaminantes o reciclados y apuestan por soluciones que favorecen la eficiencia energética.

En los últimos años, la utilización de materiales más sostenibles y la oferta de viviendas de más calidad han favorecido el crecimiento y la demanda de las construcciones modulares de diferentes tipos, como las basadas en estructuras prefabricadas, contenedores y materiales impresos en 3D. De acuerdo con la consultora McKinsey, el valor de este mercado inmobiliario podría alcanzar los 130.000 millones de dólares en Europa y los Estados Unidos en 2030.

Viviendas formadas a partir de construcciones modulares.

Entre los principales contras, sin embargo, se encuentran la dificultad de personalización de las viviendas y una mala reputación en base a ejemplos mal planteados que (en países como Estados Unidos y Reino Unido, por ejemplo) hacen que se relacionen con una opción barata y de mala calidad.

Ciudades levantadas con casas modulares

La construcción modular puede ayudar a edificar de manera más eficiente, más sostenible y más económica instalaciones particulares (como viviendas) y públicas (como hospitales o colegios). El informe ‘Prefabrication and Modular Construction 2020’ de Dodge Data & Analytics señala también que otros elementos de las ciudades inteligentes, como la infraestructura de transporte, pueden pasar a construirse también de forma modular, ofreciendo así una solución alternativa a los métodos tradicionales.

De este modo, puede hacerse frente a numerosos retos sociales y demográficos siguiendo una estrategia alineada con la de las smart cities, como ya se está sucediendo en diferentes ciudades del mundo.

Los APROP de Barcelona

Los Alojamientos de Proximidad Provisionales (APROP) de la ciudad de Barcelona forman parte de un proyecto que busca ofrecer viviendas temporales a personas en situación de vulnerabilidad y exclusión residencial.

Se trata de construcciones modulares, hechas con contenedores de barcos reciclados y acondicionados. De acuerdo con el ayuntamiento de la ciudad, la construcción del primer edificio APROP, que consta de 12 alojamientos, se levantó en solo cuatro meses gracias a sistemas de construcción industrializados. En este proceso se redujeron un 58 % los residuos y un 32 % las emisiones de CO2. Además, el consumo energético de este edificio es de cuatro a seis veces más bajo que el de una construcción convencional con las mismas características.

Dado que los edificios APROP son desmontables, pueden transportarse a otras zonas de la ciudad cuando es necesario, adaptándose así a la demanda de viviendas de forma ágil, urgente y económica.

Imágenes | Étienne Beauregard-Riverin, Alexander Andrews