fabricantes de turismo futuro movilidad

Los fabricantes de turismos saben que tienen poco futuro

Autor | Marcos Martínez

No es ningún secreto que la movilidad está cambiando en las ciudades. Una ciudadanía más concienciada con el uso de la energía, consistorios que toman medidas contra la contaminación y espacios más amables con las personas están expulsando los turismos personales y contaminantes de las ciudades.

Como resultado, los fabricantes de turismos se están pasando al modelo de car sharing, fabrican los productos sustitutivos que les hacen competencia, y desarrollan las soluciones tecnológicas que eliminarán el actual mercado de coches. Ellos mismos se han convertido en motor del cambio.

Los fabricantes de vehículos se pasan a los servicios

Se estima que por cada vehículo de car sharing se retiran más de diez turismos según la consultora Frost&Sullivan. El motivo es que el coche en propiedad individual pasa el 95% del tiempo detenido mientras que el compartido no deja de rodar en todo el día. Como resultado, los fabricantes de coches se están transformando en prestatarios de servicios de movilidad.

Así lo comentaba Christian Ledoux, Director de la Alianza Servicios de Movilidad entre Renault, Nissan y Mitsubishi, en una entrevista para Xataka en 2018: “estamos pasando de un modelo de negocio de vender coches a uno de ofrecer servicios”.

Las matemáticas no dan lugar a confusión. Si dentro de unas décadas los servicios de movilidad ocupan una fracción importante del mercado, digamos del 20%, esto significará que de cada 100 coches que antes se fabricaban ahora se fabricarán 62: 60 en propiedad individual y dos para compartir entre 20 usuarios. En otras palabras, el mercado para la fabricación de coches se reduce.

Dos vehículos diferentes con la misma plataforma

Este podría seguir reduciéndose si llegamos a desarrollos en plataformas. Que varios vehículos se desarrollen sobre la misma plataforma (el conjunto formado esencialmente por el chasis y varios de sus subensamblajes) no es algo nuevo. La industria del automóvil lleva décadas reaprovechando el chasis para futuros diseños, en ocasiones compartiendo plataforma con otros fabricantes como es el caso de la MQB, la MLB y la eléctrica PPT (en desarrollo).

Lo que sí es nuevo es que el chasis inferior y la estructura superior se desacoplen, como ocurre en el EZ-PRO (Renault) y en el Vision URBANETIC (Mercedes-Benz). En sus vídeos observamos dos concepts diferentes con un diseño parecido y lanzados con días de diferencia en el salón del Automóvil de Hannover. En ambos se consolida la misma tendencia.

Este tipo de innovaciones, que ya están en desarrollo empezando primero por baterías intercambiables (Seat Minimó, B-Nano, Gogoro), pueden revolucionar la movilidad. La idea es que puedan conducir de forma autónoma y transportar todo tipo de carga. Una misma base retirará decenas de vehículos, no solo turismos: también furgonetas de carga, empresariales, etc.

¿Toca cambiar de negocio?

Además del vehículo compartido, una muestra nada despreciable de la población está migrando a vehículos unipersonales enchufables: patinetes, karts, hoverboards o bicicletas con motor, entre otros.

Los fabricantes de vehículos lo saben, y marcas como Volkswagen, BMW, Peugeot o Audi ya trabajan en modelos de patinetes como las cargo-bicicletas, el scooter X2City, el patinete e-Kick o el e-tron Scooter, respectivamente.

Según los últimos estudios, estos no son la panacea, porque contaminan más que el uso del transporte público. Pero el hecho de que no emitan contaminantes y contaminen menos que un turismo térmico, además de la flexibilidad urbana que permiten, están disparando sus ventas.

Los fabricantes de turismos saben que estos vehículos son productos sustitutivos de sus coches, por lo que tratan de volver al mercado de la movilidad con ellos. Esto puede generar un efecto llamada que cierre aún más el mercado en los próximos años.

Imágenes | Kelly Sikkema