Del tranvía sin conductor a las cocheras automatizadas: Alemania robotiza su transporte público

Autor | Patricia M. Liceras

Las tecnologías de conducción autónoma no paran de evolucionar, pero lejos de lo que se puede pensar a juzgar solo por los periódicos, el coche no es el único medio de transporte en el punto de mira. Si en 2018 Alemania ponía en funcionamiento el primer tranvía sin conductor en Potsdam, un año después sigue en esa misma senda con el desarrollo de una cochera totalmente digitalizada, también en esa ciudad, para la gestión de tranvías autónomos.

El proyecto, que ha obtenido financiación del Ministerio Federal de Transporte e Infraestructura Digital alemán, está siendo llevado a cabo por un consorcio de empresas y centros de investigación desde octubre pasado, y se prolongará durante tres años. Los socios de AStriD (Autonomous Tram in Depot), como así se llama, lo consideran un “paso clave” en el camino hacia el tranvía autónomo.

Según Sabrina Soussan, CEO de Siemens Mobility, que está detrás de la iniciativa junto a la operadora de transporte Verkehrsbetrieb Potsdam (ViP), el Instituto Tecnológico Karlsruhe (KIT), el Instituto para la Protección del Clima, la Energía y la Movilidad (IKEM), Codewerk y Mapillary, “con la automatización de las operaciones de maniobra en las cocheras de tranvías, que consumen una gran cantidad de tiempo, lo que buscamos es ofrecer un mejor servicio a los clientes”.

La viabilidad técnica de esta innovación, que se está desarrollando en las cocheras de Verkehrsbetrieb Potsdam, se está comprobando con operaciones cien por cien automatizadas realizadas en las propias instalaciones, como el desplazamiento de tranvías por una pista de lavado situada en las vías muertas.

Fases de la investigación

Los participantes en AStriD han dividido el proyecto en varias áreas de trabajo. Así, Siemens Mobility desarrollará el tranvía autónomo en la propia cochera, integrándolo en el sistema de toda la instalación a través del centro de tratamiento de datos que proporcionará Codewerk, y será monitorizado gracias al mapa digital suministrado por Mapillary.

Por su parte, la operadora de transporte Verkehrsbetrieb Potsdam pone a disposición tanto el propio vehículo como la cochera, y evaluará los resultados desde el punto de vista de un operador de cocheras. El Instituto Karlsruhe de Tecnología (KIT) contribuye al proyecto con su experiencia en la digitalización de cocheras, la automatización de procesos y la identificación de los datos necesarios.

En este sentido, en opinión del catedrático Eric Sax, de KIT “los sistemas automatizados están llamados a desarrollarse más allá de su actual campo de aplicación, especialmente en el ámbito de la movilidad. Vislumbro un campo ideal de aplicación en el hasta ahora cerrado entorno de las cocheras”.

Por último, el Instituto para la Protección del Clima, la Energía y la Movilidad valorará los condicionantes económicos y legales del proyecto.

Una tecnología viable a medio plazo

Según los participantes en AStriD, esta tecnología será comercialmente viable a medio plazo y como primer paso hacia el desarrollo de tranvías totalmente automatizados.

Una nueva forma de transporte que está más cerca de un coche autónomo que de un tren autónomo. La infraestructura de un tranvía es mucho más compleja que, por ejemplo, la de los trenes autónomos del metro. En este último caso, la conducción se controla en gran medida de forma remota y la ruta es un sistema cerrado. En cambio, los tranvías tienen que enfrentarse al tráfico de la calle, por lo que deben interactuar de forma segura con coches, bicicletas y peatones, lo que supone todo un reto.

Gracias al nivel de desarrollo de la industria de la conducción autónoma, en la actualidad los sensores y la inteligencia artificial son capaces de controlar estas situaciones.

La cara de la movilidad está cambiando y, enseñando a los vehículos a reconocer y entender su entorno, veremos tanto coches como tranvías autónomos circulando por nuestras calles en los próximos años.

Imágenes | Siemens