Un hombre carga peso en su cabeza en Lagos, Nigeria.

¿Qué es el racismo medioambiental y cómo podemos evitarlo en las ciudades?

Autor | Tania Alonso

En teoría, todas las personas tienen derecho a vivir y trabajar en un ambiente limpio. Pero esto es solo la teoría. En la práctica, minorías étnicas, pueblos indígenas y diferentes grupos desfavorecidos o en situación de pobreza se ven obligados a vivir en condiciones ambientalmente peligrosas, nocivas o tóxicas.

Llamamos racismo medioambiental a estas relaciones injustas que dividen a la sociedad en dos partes: la que se beneficia de una naturaleza limpia y recursos medioambientales seguros, y la que no.

Racismo sistemático, local y global

El racismo medioambiental es una forma de racismo sistemático que afecta a millones de personas en todo el mundo. De acuerdo con el Foro Económico Mundial, puede tomar diferentes formas y está muchas veces sostenido por leyes y políticas discriminatorias.

Las desigualdades pueden darse a nivel local, creando diferencias entre barrios pobres y ricos. Es en estos últimos en donde se instalan basureros, se concentran niveles más altos de contaminación o fallan las infraestructuras para dotar de agua potable, por ejemplo.

Un grupo de personas trabajan en una lavandería al aire libre en Mumbai, India.

El problema es también global, como resultado de la relación desigual entre países desarrollados y en vías de desarrollo. De nuevo, son estos últimos los que mantienen minas de materiales y fábricas altamente contaminantes o recogen la basura electrónica del resto. Los países ricos quieren coches eléctricos, pero no la contaminación de las explotaciones de litio.

Muchas veces, el racismo medioambiental provoca también que comunidades indígenas sean relegadas a un segundo plano y no puedan tomar decisiones sobre el uso de su propio territorio. Se trata de un problema heredado del colonialismo que se ha visto agravado por la globalización.

De Flint a la Amazonía: ejemplos de racismo medioambiental

Uno de los casos que más trascendencia ha tenido en los últimos años es el de la crisis del agua de Flint (Michigan, Estados Unidos). Allí y debido a un tratamiento indebido del sistema de agua corriente, cientos de personas fueron envenenadas por plomo entre abril de 2014 y diciembre de 2015. La mayoría de los afectados pertenecían a comunidades negras pobres y fueron desatendidos por las autoridades cuando presentaron denuncias y quejas.

Otra de las ciudades con un alto nivel de desigualdad es Los Ángeles, en donde los residentes negros, latinos y de bajos ingresos tienen más probabilidades de vivir cerca de focos de contaminación. En Vernon (una ciudad del condado de Los Ángeles), una comunidad latina sigue expuesta a niveles tóxicos de plomo por una planta de reciclaje de baterías que cerró en 2015.

El problema se expande por todo el globo. En muchas ciudades de Asia cobra importancia la recogida de toneladas de basura electrónica de países occidentales. Algunos estados han comenzado a rebelarse contra estas prácticas. En la Amazonía, por otro lado, comunidades indígenas luchan por tomar decisiones sobre su territorio. Y los ejemplos continúan.

¿Cómo podemos combatir el racismo medioambiental en las ciudades?

Los movimientos por la justicia medioambiental (que surgieron en Estados Unidos en las décadas de los 70 y los 80) buscan acabar con esta desigualdad. Algunas de las soluciones pasan por incluir a las minorías en la toma de decisiones y acabar con la segregación en guetos gracias a una mejor planificación urbana.

Además, es necesario reforzar el sistema judicial y las regulaciones de salud de los lugares de trabajo, apostar por las energías verdes y adoptar formas limpias de reciclaje y eliminación de residuos. Esto pasa por encontrar alternativas a los vertederos, las instalaciones de desechos tóxicos y a las centrales contaminantes.

Solo acabando con las malas prácticas medioambientales será posible acabar con el racismo medioambiental y sus consecuencias, tanto sanitarias como sociales y económicas.

Imágenes | Rémy Ajenifuja, Mystical Mumbai