Pontus Westerberg

Pontus Westerberg, UN-Habitat: “Hay que dejar que las personas den sus propias soluciones a los problemas de donde viven”

Autor | Arantxa Herranz

Pontus Westerberg es el Responsable de Programas del Programa Mundial del Espacio de UN-Habitat. Partícipe en la última edición del Smart City Expo World Congress, ha puesto en marcha el programa Block by Block, que se vale de un popular videojuego de construcción en bloques para que las personas puedan rediseñar sus ciudades ideales, proporcionando ideas “a pie de calle” a los planificadores urbanos. Más que una simple iniciativa lúdica, su concepto se ha implementado en más de 50 proyectos en 30 países desde 2012 y Westerberg ha llevado a cabo talleres Block by Block en Kenia, Madagascar, Níger, Sudáfrica, México, Filipinas, Nepal, Vietnam, Kosovo y Ecuador. También ha presentado Block by Block en eventos en todo el mundo, incluyendo el Festival de los Juegos para el Cambio, la Cumbre de Ciudades Sensibles, Hábitat III, El Impacto de la Tecnología Cívica, Aldea Digital, MINECON y Made in Space.

Hablamos con él sobre los retos de las ciudades, especialmente de las que ya están construidas, y cómo la tecnología puede ayudar a resolverlos.

¿Cuáles son los principales desafíos a los que se enfrentan las ciudades para ser tanto social como medioambientalmente sostenibles?

Es difícil hacer generalizaciones, porque hay muchos tipos de ciudades. Tenemos lugares África o Norteamérica, que tienen barrios marginales, en los que las casas no tienen calidad. Hay retos de transporte en muchas de ellas, con falta de medios públicos. Ciudades que están muy basadas en el uso del coche particular. Otros tienen que ver con falta de espacio público, verde, o con un espacio privado no utilizado.

Hay muchos desafíos, pero todos son claves para la sostenibilidad. Muchas ciudades tienen el potencial de resolver algunos de los problemas. Por ejemplo, la crisis climática. Las ciudades son responsables del 27% de las emisiones, pero también de buena parte del crecimiento económico. Si diseñamos bien las ciudades estamos ayudando a resolver, por ejemplo, los problemas medioambientales.

¿Cómo se puede lograr?

Una de las claves es la densidad de las ciudades. Si comparas Nueva York con Dallas o Los Ángeles, hay grandes diferencias. En Nueva York hay grandes distancias, pero cuenta con espacios públicos, se puede utilizar transporte público o ir en bici o andando. Los Ángeles, mientras tanto, está diseñado para utilizar el vehículo privado.

Hay 5 principios para la sostenibilidad desde el punto de vista del diseño y planteamiento de las ciudades y están recogidos en un informe de Naciones Unidas, UN System-Wide Strategy on Sustainable Urban Development.

“Es difícil reconfigurar las ciudades ya construidas. Por eso es tan importante diseñarlas bien desde el principio.”

¿Se puede aplicar a ciudades ya construidas?

Uno de los problemas es precisamente ese: cómo rediseñar las ciudades que están ya construidas. Es difícil reconfigurarlas. Por eso es tan importante diseñarlas bien desde el principio. Que las ciudades vayan a crecer tanto en los próximos años conlleva que al menos la mitad de las que hemos construido están mal planteadas. Es complicado y caro amoldarse, pero hay muchas oportunidades de hacerlo bien.

Las ciudades tienen que centrarse en tres aspectos: buen planteamiento (para satisfacer todas las necesidades, incluidas las de los más desfavorecidos), buen espacio de trabajo para el gobierno y buenos recursos financieros.

Pontus charla

¿Puede usarse la tecnología para afrontar estos retos?

Hay mucho dinero y conocimientos en el sector tecnológico, pero pocas veces tienen la oportunidad de hablar con quienes se encargan del diseño y mantenimiento de las ciudades. Tenemos que hacer que se encuentren. Queremos que la tecnología sea un soporte para esta visión de las ciudades. La tecnología no es algo que venga de fuera, sino que está integrado en las ciudades, no solo en los administradores, sino también en las personas.

A veces las ciudades inteligentes son moldeadas por unos jóvenes que se adaptan rápidamente al cambio, pero ¿cómo se puede evitar dejar atrás a ancianos y poblaciones desfavorecidas?

La tecnología tiene mucho potencial y vemos muy buenas aplicaciones, como Block by Block. Pero es cierto que a principios de los 2000 se esperaba que las nuevas tecnologías fueran también más democratizadoras, que rompieran las barreras que existen entre pobres y ricos y eso no ha pasado. Y los informes de brecha digital vienen a constatar que las diferencias no solo se reducen, sino que se agrandan. El 50% de la población aún no tiene acceso a Internet. Necesitamos pensar qué pasa cuando no llega la tecnología y cuáles son las necesidades de las personas.

“Construimos barrios en Minecraft y emitimos una consulta de gente para diseñar y presentar sus ideas para los responsables de tomar decisiones.”

Ha mencionado Block by Block, una iniciativa que se vale de Minecraft para resolver algunos de estos. ¿Cómo lo está utilizando UN Habitat?

Es una colaboración de UN Habitat y Microsoft. Usamos Minecraft (uno de los videojuegos más populares) como participación pública para la cocreación de espacios públicos de calidad y que se enfrentan a importantes retos. Construimos barrios en Minecraft, un Lego en 3D, y emitimos una consulta pública de gente que viene en esas zonas para diseñar y presentar sus ideas para los responsables de tomar decisiones. Luego llevamos esas ideas como entradas de crowdsourcing y en procesos de creación reales.

Hemos desarrollado alrededor de un centenar de proyectos en 35 países y tenemos varias realidades logradas.

Minecraft

¿Qué dificultades hay para trasladar estas ideas a la realidad?

Los bloques en Minecraft son cerrados, por lo que no tienes la opción de ver detalles, pero al tener capas puedes hacerte una idea de lo que necesitas en los espacios públicos, los servicios. Y es una forma de probar cosas de forma muy sencilla y de que los arquitectos vean las ideas de Minecraft y la puedan traducir en algo que sea más profesional.

Lo más difícil es que los arquitectos se tomen en serio estas ideas, porque muchas veces son de niños o personas marginales. Minecraft es un videojuego y los bloques te obligan a ser creativos. Así que una de las cosas más importantes es que los profesionales se tomen esto en serio y que vean el valor de dejar que las personas que viven en los lugares de sus propias soluciones a los problemas y ver el proceso que siguen para llegar a esas soluciones. Además, las soluciones como AutoCAD son muy caras y difíciles de aprender, mientras que Minecraft es muy sencillo y por eso es tan potente, porque democratiza el diseño.

“Pero lo que más me llama la atención es lo similar que es la gente. Si trabajas con adolescentes, por ejemplo, son muy parecidos en cualquier parte del mundo.”

¿Se aprecian diferencias intercontinentales en el uso de Block by Block?

Vemos muchas diferencias en cuanto a las expectativas que tienen las personas sobre el uso de los espacios públicos. No solo por topología. Pero lo que más me llama la atención es lo similar que es la gente. Si trabajas con adolescentes, por ejemplo, son muy parecidos en cualquier parte del mundo. Todas las personas sienten una gran preocupación por su barrio y vecinos cuando les preguntas. Es cierto que hay muchas diferencias sobre el conocimiento técnico según las regiones. En África tienen menos contacto con ordenadores que en Asia o en América y eso conlleva que cueste más tiempo hacer estos proyectos. Lo que en unos sitios cuesta arrancar una hora, en Madagascar a lo mejor te lleva un día.

Pero es increíble ver como esta gente que no tenía contacto con ordenadores en apenas medio día es capaz de expresarse y reflejar sus ideas en Minecraft.

Entiendo que uno de los principales valores es tener en cuenta las ideas de la gente local…

Exactamente. Es una parte fundamental de todo lo que hacemos. Resulta primordial centrarse en la gente que va a realmente utilizar esa infraestructura.

Imágenes | Games for Change, Das Monster