Bruselas digitalizará la gestión de sus edificios históricos en aras de la sostenibilidad

Autor | Patricia M. Liceras

Las ciudades europeas están cada vez más comprometidas con la sostenibilidad y, en su avance hacia un escenario de mayor eficiencia energética e incluso climáticamente neutro, la gestión de los edificios juega un papel primordial. Según algunas estimaciones, estos son responsables de más del 40% de la energía que consumimos y, por tanto, de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera que ese consumo genera.

En un territorio como el europeo, de rica historia y plagado de edificios antiguos, se hace necesario mejorar la eficiencia energética de todo este patrimonio histórico si queremos un entorno más limpio y sin producirse alteración alguna en su diseño y estructura.

Tecnología inteligente en los edificios históricos

Con esta aspiración, las autoridades de Bruselas han puesto en marcha, junto a las empresas Siemens y Arup, un proyecto para analizar los desafíos a los que debe responder para avanzar como smart city. Y, precisamente, una de las principales líneas de actuación que se han extraído de ese análisis es la necesaria modernización de los edificios históricos. De hecho, la compañía tecnológica alemana ha recomendado a la capital belga implementar sistemas inteligentes de gestión de energía en sus construcciones antiguas que permitirían ajustar en cada momento el suministro en función de la demanda de energía. Así, estos edificios serían capaces de reducir el consumo energético cuando las habitaciones estuvieran ocupadas o las ventanas abiertas, o adaptar los sistemas de iluminación y confort.

Según Siemens, aplicar esta tecnología podría suponer hasta un 30% de ahorro energético en este tipo de construcciones. Más concretamente, se podrían generar ahorros anuales de electricidad de 320 gigavatios por hora y una reducción en calefacción de 850 gigavatios por hora para edificios de uso no doméstico.

Remodelación del Distrito Europeo de Bruselas

Desde hace tiempo la capital comunitaria trata de afianzarse como una de las ciudades más a la vanguardia y, en ese afán, recientemente ha encargado a un consorcio formado por cuatro empresas europeas renovar los edificios más antiguos de las instituciones comunitarias en la ciudad. Los nuevos edificios estarán basados en la sostenibilidad y la eficiencia energética. En cifras, disminuirán su consumo energético en un 70% y reducirán las emisiones de CO2 a la atmósfera en un 50%, según ha informado la Comisión Europea.

El remodelado Distrito Europeo de Bruselas albergará a unos 5.200 funcionarios y contará con gimnasios, escuelas infantiles, restaurantes, salas de exposiciones y convenciones, espacios de encuentro, etcétera. Y tendrá dos torres que, según sus promotores, se convertirán en dos hitos de la ciudad belga. La propuesta hace especial hincapié en el concepto de espacio público y en la creación de un entorno que no sea solo para los funcionarios de la Unión Europea, sino también para los residentes en el distrito y los visitantes. La primera fase de la remodelación está prevista para 2025.

Una UE más respetuosa con el medio ambiente

Adaptándose a las exigencias de la arquitectura del siglo XXI, que ve en la sostenibilidad y la eficiencia energética dos elementos irrenunciables, en 2017 Bruselas terminaba la remodelación de la Torre Astro, que se convertía en el edificio verde más alto de Europa en términos de ahorro y consumo de energía. Los números lo avalan: reduce el consumo energético hasta en un 90% y rebaja el gasto en calefacción en un 60%.

La capital comunitaria es fiel reflejo de los esfuerzos contra el cambio climático que está llevando a cabo la Unión Europea, que se ha fijado como objetivo reducir un 40% las emisiones de CO2 para 2050, meta que el Parlamento Europeo quiere elevar hasta el 50 o el 55% para esa fecha. La clave es que ahora se convierta en un ejemplo a seguir por muchas otras ciudades igualmente cubiertas por edificios antiguos y poco eficientes.

Imágenes |Yeo Khee, François Genon, ALTIPLAN Architects