Xiong’an New Area

Xiong’an, la ciudad china autosuficiente

Autor | M. Martinez Euklidiadas

China es uno de los países que más contaminan en todo el mundo, una realidad derivada de cuando esta potencia surgía como país en desarrollo ya era conocida como ‘la fábrica del mundo’. Pero el gobierno de Pekín busca cambiar esta situación, valiéndose de regiones como la Nueva Área de Xiong’an, una mega-ciudad autosuficiente y sostenible en la que se priorizan las cadenas cortas de energía y materiales.

¿Qué es el Nueva Área de Xiong’an?

El Nueva Área de Xiong’an (雄安新区) será una ciudad de nuevo cuño (muy frecuentes en China) promovida por el gobierno con el objetivo de aliviar la presión de otras ciudades cercanas y realizar proyectos piloto dirigidos a la innovación y la sostenibilidad.

En 2016 se iniciaba el 13º Plan Quinquenal chino (2016-2020), orientado a la construcción de “una sociedad moderadamente próspera, preparada para hacer frente a inestabilidades en la economía y asentada sobre una sólida base de innovación, integración regional, desarrollo sostenible y apertura al exterior”.

El gran protagonista de aquella declaración de intenciones fue el desarrollo sostenible, y la Nueva Área de Xiong’an anunciada en 2017 por Xi Jinping, una nueva mega smart city que pretendía ser el escenario perfecto para el 19º distrito chino. Uno tecnológico y responsable que hiciese de puente entre Pekín, Tianjin y Hebei y que, de paso, ayudase a regular la creciente población de estos.

Nacía así un proyecto con un coste estimado de 580.000 millones de dólares y el objetivo de “convertir un área rural en el próximo Shenzhen”. Además de atraer el talento con un mensaje de autosuficiencia en recursos, Zhongguancun (el Silicon Valley chino) construirá un nuevo parque científico y movilizará a cerca de 500.000 científicos, así como docenas de grandes empresas.

La primera fase consiste en unificar y modernizar más de 60 pueblos rurales con un millón de habitantes que ocupan una región de unos 1.000 km2, con el objetivo final de que en 2035 tenga una población de unos 25 millones de habitantes distribuida en un área de unos 2.000 km2. Una ciudad de tamaño descomunal y, aun así, sostenible.

¿Por qué Xiong’an será una ciudad verde autosuficiente?

Centro de Servicio al Ciudadano de Xiong'an (2019)
Centro de Servicio al Ciudadano de Xiong’an (2019)

Uno de los objetivos de la zona de Xiong’an, que aún sigue consumiendo enormes cantidades de carbón tanto para calefactar y cocinar como para generar energía, es que la Nueva Área de Xiong’an consuma un 100% de energía limpia sin emisiones de carbono. La Empresa Estatal de la Red Eléctrica de China abrió una filial para planificar el crecimiento de la futura red.

A fecha de 2020 son miles las empresas de la zona que han sido cerradas debido al incumplimiento de la nueva normativa de contaminación de Xiong’an. Dentro de la hoja de ruta de esta ciudad sostenible se encuentra “explorar nuevos modelos de crecimiento [económico]”, “crear una ciudad inteligente de clase mundial” priorizando el “desarrollo verde y la protección ecológica”.

Para lograr todos estos puntos, incluido el de un cultivo sostenible, serán los propios edificios de la ciudad los que generen el grueso de su propia energía, así como que cultiven en la zona todos los alimentos que se necesiten, minimizando las exportaciones e importaciones.

Otro de los puntos que persigue esta área es convertirse en un nodo de tránsito completamente electrificado con cinco líneas de alta velocidad que conectarán el territorio con otras ciudades grandes, con el objetivo de que se minimice e incluso elimine el uso de vehículos contaminantes:

  • Pekín–Xiong’an
  • Tianjin–Xiong’an
  • Pekín–Shijiazhuang
  • Guan–Baoding
  • Tianjin–Baoding

Construcción de la línea de alta velocidad Pekín-Xiong’an (2019)Construcción de la línea de alta velocidad Pekín-Xiong’an (2019)

¿Se puede ser completamente autosuficiente en la smart city de Xiong’an?

Aunque es todo un reto, ese es el objetivo final. El coronavirus dio un nuevo impulso al proyecto y redirigió el proyecto de la Nueva Área de Xiong’an hasta el límite tecnológico de la autosuficiencia.

De hecho, es parte del proyecto: comprobar dónde está ese límite. Para ello, la ciudad publicó un concurso público donde solicitaba ideas para varios barrios de Xiong’an con las siguientes condiciones:

  1. Edificios construidos con madera y otros materiales locales.
  2. Que produzcan su propia energía y alimentos.
  3. Que permitan la autofabricación de componentes.

El modelo urbano actual implica una industria aislada de la ciudad debido a su contaminación atmosférica y acústica. Pero China pretende volver a integrar en el tejido urbano la industria y la fabricación gracias a los nuevos procedimientos de impresión 3D.

Diseñando las primeras manzanas para la era post-COVID-19

Vista de los apartamentos de Guallart en la Nueva Área de Xiong’an

A la cabeza de uno de los diseños más prometedores de Xiong’An se encuentra Vicente Guallart, un arquitecto español que ha ganado el concurso internacional publicado por la ciudad. Su firma diseñará cuatro manzanas descritas como los primeros bloques diseñados para la era post-COVID-19, mostrando una ciudad verde limpia, amable y conectada con el mundo mediante flujos de información, pero preparada para una situación de aislamiento como la vivienda por la pandemia.

No porque se espere una, sino porque priorizar las economías de ciclos cortos implican que los recursos recorran poca distancia, ya sea energía, comida u objetos de todo tipo. Otros proyectos urbanos por todo el mundo también priorizan las áreas verdes y el consumo local.

Distribución de las viviendas de Guallart en caso de situación de cuarentena.

Guallart ha diseñado una ciudad muy densa a caballo entre la ciudad occidental y los municipios atrofiados de su periferia, un equilibrio entre la ocupación de grandes áreas de terreno que exigen el uso del vehículo privado para moverse y la vida en el pueblo. ¿Será esta la ciudad del futuro?

Puede que las mega-ciudades no parezcan muy sostenibles para el medio ambiente, pero una distribución poblacional más extensa supone un mayor impacto para el medio ambiente, la biodiversidad, los recursos hídricos y la huella de energía per cápita.

Imágenes | 颜邯, Charlie fong, N509FZ Guallart