Los sistemas inteligentes de recogida de residuos urbanos se presentan como una solución para mejorar la gestión de las ciudades.

Del camión nocturno a la IA: así ha evolucionado la retirada de residuos urbanos

Autor | Tania Alonso

En el mundo se generan más de 2.000 millones de toneladas de desechos sólidos municipales cada año. Y todo parece indicar que, debido a la rápida urbanización, el aumento de la población y el desarrollo económico, esta cifra podría aumentar hasta 3.400 millones en los próximos 30 años.

Las urbes con una mayor concentración humana son las que se enfrentan a desafíos más difíciles a la hora de gestionar la basura. La tecnología se presenta, en muchos casos, como la principal solución.

IoT, AI y Big Data para mejorar la sostenibilidad

Los 270.000 habitantes de Bergen (Noruega) cuentan con un sistema de recogida neumática de residuos. Este sistema desarrollado por Envac permite gestionar unas 30 toneladas de residuos cada semana mediante un sistema de tuberías subterráneas. Gracias a dispositivos conectados, big data e inteligencia artificial, ha mejorado la eficiencia y la rentabilidad del servicio.

El sistema de recogida comienza en los puntos de vertido instalados en diferentes puntos de la ciudad. Estos cuentan con sensores volumétricos con tecnología láser y de pesaje de residuos. Cuando el sistema detecta que estos puntos están llenos, se activa un sistema de propulsión que impulsa la basura por las tuberías a una velocidad de unos 70 kilómetros por hora.

Bergen cuenta con uno de los sistemas de recogida de residuos más eficientes.En total, bajo el suelo de Bergen hay un entramado de 7.500 metros de tuberías. Van a parar a tres puntos centrales en donde la basura se gestiona y recicla. El sistema en su totalidad cuenta con una red de comunicación que conecta los diferentes elementos. El objetivo es que, gracias a técnicas de big data e inteligencia artificial, las máquinas puedan aprender a autogestionarse. Y detectar mejor cuándo los puntos de vertido están llenos y es necesario vaciarlos.

En un principio el ayuntamiento de Bergen optó por este sistema subterráneo para limitar el tránsito de transporte pesado por la ciudad y mantenerla más limpia. Sin embargo, el sistema ofrece beneficios adicionales como la optimización de los recursos. Además, los ciudadanos pagan impuestos en función de la cantidad de residuos que tiran. Esto es posible, de nuevo, gracias a sensores instalados en los puntos de vertido, que identifican a las personas los usan.

Rutas más eficientes gracias a los datos en Granada

Otros proyectos demuestran que no es necesario prescindir de los camiones para mejorar la gestión de la basura. El Ayuntamiento de Granada (España), en colaboración con Ferrovial y Cisco, ha implantado un sistema de recogida dinámica de residuos basado en el análisis de datos.

Esta información proviene de 420 sensores volumétricos instalados en contenedores. Los dispositivos analizan junto a otros datos meteorológicos, de tráfico y de eventos para señalar dónde y cuándo hay que realizar la recogida de basuras. Mediante la aplicación de modelos analíticos y algoritmos a los datos, es posible organizar las rutas de los camiones para que sean más eficientes.

Cubo de basuraLos trabajadores de los servicios de recogida cuentan asimismo con un sistema de navegación a bordo de los camiones. Estos señalan la ruta optimizada y los contenedores que se deben vaciar. Este sistema basado en datos ha permitido mejorar la eficiencia de las operaciones de recogida. Además, han hecho posible mejorar la calidad de vida de los ciudadanos al reducir la contaminación y el nivel de ruido.

El análisis de datos o los dispositivos conectados no son las únicas soluciones para mejorar este servicio. En Barcelona, por ejemplo, se están realizando proyectos para integrar robots en los procesos de la separación de residuos. Soluciones para mejorar la sostenibilidad y la habitabilidad de las ciudades. Pero sobre todo, modelos de gestión para hacer frente a uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos en las próximas décadas.

Imágenes | Unsplash/Jilbert Ebrahimi, Envac Group, Pixabay