Francesca Cesa Bianchi.

Entrevista: Francesca Cesa, la arquitecta que convierte las ciudades en bosques urbanos

Autor | Tania Alonso

Francesca Cesa Bianchi es socia y directora de proyectos de Stefano Boeri Architetti, un estudio de arquitectura italiano que ha logrado introducir la naturaleza en edificios y ciudades de todo el mundo. Sus dos proyectos principales, Vertical ForestING y Urban Forestry, han dejado ya sus huellas en Europa, Asia, América y África.

La arquitecta nos habla sobre estos proyectos, la importancia que tiene devolver la naturaleza a las ciudades y del impacto que su llamada a la acción está teniendo a nivel mundial.

¿De dónde surgió la idea de introducir árboles y bosques en las ciudades?

El proyecto empezó con el primer prototipo de vertical forest en Milán (Italia) en el año 2007. La idea era básicamente crear una nueva generación de edificios y torres altos que incluyesen la naturaleza en su diseño. Desde entonces hemos creado más edificios con naturaleza en sus fachadas, pero también ciudades y barrios con el mismo planteamiento. Se trata de los urban forests.

 vertical forest

¿Qué beneficios tiene para el medioambiente  integrar la naturaleza en entornos urbanos?

Partimos de la idea de que las ciudades están detrás de muchas de las causas del cambio climático. Son, también, los lugares en los que sus consecuencias sean más duras. Introducir elementos verdes en las ciudades es una forma de aumentar la calidad de vida de sus habitantes, al reducir la temperatura y los niveles de contaminación. Permiten reducir, también, el consumo de los edificios y sus emisiones.

Algo que se traduce en un ahorro económico para los habitantes.

Efectivamente. El impacto de la vegetación en el edificio de Milán, por ejemplo, es bastante alto. Durante los meses de verano, en los que hace mucho calor, la necesidad de refrigeración en los apartamentos es menor que en otros edificios, ya que las plantas crean sombra en su interior.

Además del edificio de Milán, tenéis otros proyectos en ciudades de todo el mundo. ¿Hay alguno especialmente interesante?

En Milán tenemos el prototipo principal y ahora estamos trabajando en más edificios que incorporan elementos verdes en su fachada. El más interesante ahora mismo es el que estamos desarrollando en Eindhoven (Países Bajos), ya que se trata de una vivienda social. La primera vivienda social de Vertical Forest.

Estamos viendo cómo el proyecto encaja en este tipo de viviendas, que tienen un coste de construcción bajo. Nos vale para compararlo con el de Milán, que es un edificio lujoso, y estudiar cómo podemos mantener la calidad de las viviendas, los espacios abiertos y la vegetación en otro tipo de edificios.

 vertical forest

¿Pueden convertirse en una solución para ciudades con mucha densidad de población?

Creo que son una buena solución. Siempre hay aspectos que mejorar en términos de sostenibilidad, pero el objetivo final es tener edificios con huella de carbono cero que puedan ser autónomos y sostenibles. Una solución es levantarlos con madera, de forma que la construcción sea totalmente sostenible.

¿Qué otros elementos introducís en las ciudades para convertirlas en Urban Forests?

Proponemos diferentes estrategias que se pueden combinar. Intentamos que en espacios públicos como plazas, por ejemplo, haya más árboles y plantas y menos cemento. Abrimos nuevos carriles para peatones o transporte público, en donde también se puede integrar la naturaleza. Otra opción es hacer jardines en los tejados y las fachadas de los edificios. En Tirana (Albania), por ejemplo, los edificios públicos tienen ahora tejados verdes.

Nuestros proyectos principales están en esta ciudad de Albania y en Milán. Hay otros en ciudades como El Cairo (Egipto). Algunos buscan hacer más verdes ciudades ya existentes y otros se proyectan en nuevas áreas urbanas, en donde diseñamos espacios basándonos en criterios de sostenibilidad. En conjunto, son cambios que afectan a miles de personas.

¿Permiten estos elementos verdes optimizar la organización de las ciudades? ¿Cómo?

Sí, de hecho, el trabajo que hacemos a nivel de ciudades busca mejorar la movilidad y la sostenibilidad y conectarlas con los espacios verdes. Eso implica crear vías peatonales y otras formas de generar energía.

Por ejemplo, para Tirana, propusimos plantar dos millones de árboles alrededor de la ciudad para marcar el límite de la urbanización e incluir parques naturales para preservar la biodiversidad. La transformación de la ciudad también favorece la movilidad sostenible con la integración de carriles para autobuses, bicis, y peatones. Otras iniciativas traen la agricultura de vuelta a la ciudad, con espacios que le dan cabida.

También se planteó un sistema que produce energía y otros de distribución de agua. El conjunto es una mezcla de elementos que favorecen la optimización de la ciudad.

¿Sirven estas medidas para mejorar la calidad de vida de las personas?

Por supuesto. Por ejemplo, en Tirana, tras el desarrollo del proyecto hace tres o cuatro años, el gobierno municipal plantó miles de árboles. También se crearon kilómetros de carriles bicis que están animando a las personas a estar menos en casa y usar la bicicleta. Aunque despacio, la calidad de vida de la gente en la ciudad está mejorando.

Hace años hicisteis una llamada a la acción animando a arquitectos, urbanistas, políticos, paisajistas y un largo etcétera a unirse a vuestra propuesta de integrar la naturaleza en las ciudades. ¿Ha tenido impacto, a nivel local o global?

El mejor ejemplo de esto es el proyecto que estamos desarrollando en Cancún. Lo iniciamos porque el cliente vio nuestro vídeo y se planteó apostar por una nueva generación de edificios y ciudades que marquen la diferencia, en lugar optar por el diseño tradicional. Es una prueba de que nuestra llamada a la acción ha tenido calada.

Desde que lanzamos este llamamiento a la acción hace tres años, hemos tenido más iniciativas. En noviembre celebramos un fórum en Milán con numerosos expertos: dirigentes, arquitectos, planificadores urbanos etc. Analizamos y debatimos cómo crear las mejores ciudades. También lo consideramos un éxito y creemos que tiene un impacto positivo.

¿Habéis percibido que la gente demanda más espacios verdes y soluciones sostenibles?

Sí. Depende del país, pero la gente demanda cada vez más vivir en espacios sostenibles. A nivel de la ciudad, los políticos juegan un papel importante en este sentido. De ellos depende dar guías a los ciudadanos para ser más sostenibles y también transformar las ciudades.

Para ti, como arquitecta, ¿cuáles son los desafíos principales de este proyecto?

El principal desafío es trabajar con los clientes para que entiendan qué entendemos por vertical forest. Es cierto que no es un edificio normal y necesita tener en consideración muchos aspectos técnicos.

Lo más interesante es trabajar con diferentes expertos en diferentes ámbitos. O trabajar con materiales diferentes a los que se usan en la construcción tradicional: nosotros elegimos las plantas igual que elegimos los azulejos. Es muy interesante.

¿Crees que la naturaleza humaniza la ciudad?

Sí, de hecho hay diferentes estudios que analizan la importancia y la influencia de los parques y los espacios verdes en diferentes contextos y ciudades de Estados Unidos y Europa. Por lo general, rebajan el nivel de criminalidad y nos invitan a socializar.

Imágenes | Stefano Boeri Architetti