De vacaciones en una Smart City: cómo será el turismo del futuro

Autor | Jaime Ramos

La forma en la que hacemos turismo evolucionará al tiempo que las ciudades van acercándose a los modelos de gestión inteligente. El concepto de turismo en una Smart City se beneficia de muchas de las características que dan a las ciudades inteligentes sus señas de identidad. Al mismo tiempo, las Smart City se convertirán en puntos con un mayor atractivo turístico en todo el planeta.

La opción turística que propone la Smart City es inédita. Se trata de una serie de experiencias únicas y derivadas de los valores que fomentan las ciudades inteligentes. Hablamos de las bondades de tecnologías al servicio del control de grandes multitudes, gestión de la sostenibilidad a través de la movilidad, o servicios muy atractivos para el turista, como los de traducción lingüistica instantánea o de realidad virtual.

Hacia una nueva acogida del turista

Es un fenómeno que se da ya en algunos puntos del globo, como en Tokio. La capital nipona, la más poblada del mundo, ha mejorado sus servicios en los últimos años, motivada además por la celebración próxima de las Olimpiadas de 2020. Esto ha coincidido con un repunte muy importante del turismo en todo el país. 28,9 millones de personas eligieron Japón en 2017 como destino turístico.

Es un 334% más si se compara con 2010. Se trata del país que mayor crecimiento de visitantes ha experimentado en todo el mundo. Para los Juegos Olímpicos se espera un aumento que llegue a los 40 millones de turistas.

El fomento de la ciudad inteligente es uno de los grandes motivos que respaldan estos datos. En ese sentido, Tokio ha puesto en marcha varios proyectos para impulsar el comercio haciendo un nuevo uso del Internet de las Cosas (IoT). Del mismo modo, las autoridades de la ciudad han despejado las calles de objetos propios del anterior siglo, como los postes de electricidad, para integrarlos de forma más eficiente en el espacio urbano. Esto, además, mejora la seguridad en caso de catástrofe. Otro ejemplo notable es el de la evolución de la movilidad hacia la electrificación de la mano de Toyota, que ofrecerá una flota de 3.000 vehículos híbridos y sin emisiones. No en vano el coche oficial de los Juegos estará alimentado por hidrógeno.

Un turismo inteligente gracias al control de flujos de personas

Todas estos servicios suman un aliciente especial para el turismo. La evolución hacia las ciudades inteligentes llevará al control más eficiente de los flujos de personas y vehículos, de manera que en urbes masificadas sea posible gestionar el tránsito para el mejor aprovechamiento de los espacios y la mejora de la seguridad.

Otro ejemplo lo encontramos en la ciudad de Nueva York y la aplicación del concepto de supermanzanas. Estas han demostrado su valía a la hora de gestionar el flujo de vehículos y personas en una Smart City. Así es cómo Nueva York se alzó el año pasado con el Transport Achievement Award que entrega el International Transport Forum (ITF). El logro de Nueva York se traduce en una reducción de un 28% de fallecimientos propios del tráfico junto a otra disminución del 45% de fallecidos por atropello.

Hacia la consecución de un Smart Tourism

Pese a esta última realidad, lo cierto es que tanto ciudades como turistas tienen mucho que ganar gracias a lo que ya se conoce como Smart Tourism o Smart City Tourism. La experiencia de los visitantes no tendrá nada que ver con las vividas con el viejo turismo del siglo XX.

Prueba de ello son servicios como los de realidad aumentada, flotas de vehículos eléctricos compartidos o nuevos alicientes turísticos, como el conocido fenómeno de Pokemon GO. La idea principal para las ciudades de cara al turismo del presente milenio es trabajar en cuatro frentes: el de la accesibilidad, innovación, tecnología y sostenibilidad.

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