botellas de plastico

Hacia un futuro sin plástico ¿Por dónde empezar?

Autor | Diana Pardo

El impacto medioambiental que está produciendo la utilización masiva de plástico en todos los ámbitos ha motivado el nacimiento de múltiples iniciativas que proponen soluciones a su uso y reciclaje con el fin de minimizar sus consecuencias a nivel global.

Resulta evidente que es necesario darle un giro a nuestros hábitos de consumo para liberar a las ciudades de plásticos y caminar hacia un futuro libre. La cuestión es cómo, puesto que enterrarlos solo es otra forma de esconder el problema y la incineración puede resultar incluso más perjudicial. Se hace pues imperativo buscar soluciones reales.

Eliminar el plástico: Reto medioambiental del  siglo XXI

playa contaminada con plasticos

Eliminar el plástico de las ciudades es uno de los retos del presente siglo. Incluso si hablamos de urbes interiores, sus detritos terminan llegando a través de los ríos al mar, donde el plástico se convierte en una plaga que afecta a todo el planeta. No es por tanto un problema exclusivo del litoral.

Puesto que el plástico tiene la particularidad de disgregarse rápidamente en partículas más pequeñas, estas pueden ser transportadas por fenómenos naturales como el aire o el agua con mucha facilidad pudiendo llegar a cruzar largas distancias.

Para que seamos más conscientes de lo que está implicando el consumo de plástico en el planeta es importante no perder de vista los siguientes datos:

  • 8 millones de toneladas de plástico terminan depositándose en los mares.
  • Entre el 60% y 80% de la basura marina está formada por microplasticos.

La Unión Europea encabeza la lucha

La causa apunta sin duda a una mala gestión de estos residuos incluyendo el abandono, por ello, la Unión Europea ha decidido liderar la lucha contra este fenómeno lanzando una ley que prohíba la venta de bastoncillos de oídos, cubiertos de plástico y pajitas para beber entre otros productos de uso común. Según últimas investigaciones, estos objetos se encuentran entre los diez residuos más encontrados en las playas europeas.

La unión hace la fuerza

tapones de plastico

Las instituciones europeas han conseguido agilizar sus procesos cerrando en tiempo récord un acuerdo colectivo para bloquear la comercialización de dichos productos. El plazo que tienen los países para integrar este aspecto en su legislación es hasta el 2021. Daniel Calleja, director general de medioambiente de la Comisión Europea afirma que Europa está siendo pionera en la aplicación de esta estrategia y el resto del mundo está poniendo su mirada en el continente.

Estas experiencias (y las lecciones aprendidas) pueden ser vitales para otros países y regiones que empiezan ahora a tomar sus aproximaciones al problema de los plásticos.

Frenando un crecimiento arrollador

En 1950 la producción de plástico a nivel mundial se aproximaba a los 1,7 millones de toneladas. En 2016 esta cifra alcanzó los 335 millones. Además, solo un 30% de los residuos plásticos generados en Europa son recogidos para su reciclaje. A través del viento y de vertidos pobremente controlados, una parte considerable del resto llega a las grandes masas de agua en forma de fragmentos partículas de menor tamaño.

No es un problema menor. Según un estudio publicado en la revista Environmental Science Technology, la población de Estados Unidos ingiere entre 74.000 y 121.000 partículas de microplásticos al año. Y comprar agua envasada no es la solución. Los ciudadanos estadounidenses que beben exclusivamente agua embotellada en plástico ingieren una media de 90.000 partículas al año.

El estudio también contempla el análisis de partículas microplásticas presentes en otros elementos como el aire, agua del grifo, alcohol, miel, mariscos, sal y azúcar con resultados de presencia similares. Asegura que durante los procesos de producción y envoltorio es cuando se produce la mayor contaminación.

Plástico a medida para las urbes

bolsas de plastico con bebidas

Por su papel generador y acumulador, las ciudades son grandes betatesters para la industria del plástico. Y también pueden serlo para su tratamiento.

¿En qué se puede emplear todo el excedente de plástico?

Las alternativas para emplear las toneladas de plástico sobrante no se han hecho esperar. Su capacidad de reciclaje permite utilizar el plástico en la creación de materiales compuestos para la industria de la automoción, ahora centrada en la producción de vehículos más eficientes, incluirlo en procesos de reciclaje mecánico para formar parte del mobiliario urbano, la creación de menaje reutilizable, su uso en distintos tipos de envasados e incluso en la construcción de edificios, donde podría tener un papel disruptor.

Los plásticos al igual que otros elementos como los metales son materiales con múltiples usos. Ya existen compañías como Ecoalf que partiendo del plástico procedente de las botellas obtiene fibras hiladas de poliéster para tejer prendas de ropa. Con 25 botellas de agua de plástico recicladas se puede fabricar un forro polar, por lo que el reto apuesta por dos vías, la de la reducción y la de la reutilización.

La conservación del planeta es cosa de todos, pero sin duda este tipo de políticas a gran escala requieren que los gobiernos se impliquen en la creación de las políticas necesarias. Sin ellas, lo único que conseguiremos es seguir metiendo los plásticos a un contenedor específico que luego será volcado en el mismo basurero que el resto de los detritos. Un gesto vacío que no soluciona nada.

Imágenes |  Pixabay, Catherine Sheila, Krizjohn Rosales, FOX