Caso de éxito: Los contenedores inteligentes de Seúl

Autor | Arantxa Herranz

Cada vez más ciudades en todo el mundo se plantean nuevas soluciones inteligentes de gestión de residuos con el doble reto de mejorar la eficiencia en términos de recursos, pero también en los costes asociados con la limpieza de sus calles. En algunos casos, la masificación propia de la acumulación de personas e industrias se está solucionando mediante la automatización.

Seúl es la capital y la urbe más grande de Corea del Sur, así como la megaciudad más grande del mundo desarrollado. Ejemplo paradigmático de ciudad inteligente en continua evolución, cuenta con cinco sitios declarados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, así como numerosos centros comerciales y atracciones culturales que atraen a muchos turistas internacionales.

Contenedores en Seul

En la ciudad, además, residen 10,29 millones de personas, pero si contamos todo el área metropolitana la población supera los 25,6 millones de personas. Estamos hablando de nada menos que la mitad de todos los residentes del país). Esto la convierte en una de las ciudades con más densidad de población de todo el mundo, siendo casi el doble que la de la ciudad de Nueva York, cuatro veces más alta que la de Los Ángeles y ocho veces más alta que la de Roma.

Seúl tiene, además, mucha vida al aire libre, lo que hace que la gente permanezca en sus calles incluso después de las 10 de la noche. Los contenedores de basura, por tanto, se llenan fácilmente a todas horas y es difícil mantener el saneamiento de la calle. De hecho, se calcula que se generan una media diaria de 9.608 toneladas de residuos domésticos (y son datos de 2016).

Contenedores universidad

Pocos contenedores para tanta basura

Al alto volumen de residuos que se generan en la ciudad, Seúl se enfrentaba a otro gran problema a la hora de hacer el debido tratamiento de estas basuras: el número de contenedores públicos de basura era insuficiente para la población, lo que hacía que muchas veces los desperdicios estuvieran tirados y esparcidos por la vía pública.

Es decir, que los responsables de la ciudad se enfrentaba al problema de tener que hacer una recolección frecuente de desechos (de entre cuatro a cinco recolecciones de desechos diarias que resultaron ser insuficientes) y, además, a su desbordamiento. A esto se puede añadir que los planificadores de recolección de residuos no sabían si los contenedores estaban realmente llenos, mientras que el personal de Seúl tenía que lidiar con botellas de plástico y vasos de papel que se acumulaban continuamente sobre los contenedores de reciclaje.

Una empresa local, Ecube Labs, encontró la solución: un contenedor de basura innovador que compacta su contenido con un compresor que funciona con energía solar. La idea surgió de imitar el comportamiento de sus ciudadanos: un cubo de basura nunca se desborda en el hogar, puesto que las personas aprietan la basura con sus pies para minimizar el volumen. Y si en casa funciona… ¿por qué no hacer lo mismo con los contenedores de basura en la calle?

Las posibilidades de la energía solar

Con esta tecnología, los contenedores pueden guardar hasta cuatro veces más desperdicios antes de que sean vaciados. A diferencia de la forma tradicional de recolección de desechos generales y materiales de reciclaje, este método permite realizar un seguimiento de los contenedores gracias a tecnologías como IoT (Internet of Things), lo que hizo posible que la ciudad de Seúl redujera los costes de recolección en un 83% y eliminara el problema del desbordamiento de desechos. Además, también se ha reducido en un 66% la frecuencia de recolección de los residuos y se ha conseguido aumentar la tasa de reciclaje al 46%.

Los contenedores funcionan con energía solar, de manera que pueden compactar continuamente los residuos que se depositan. De esta forma aumenta la capacidad hasta en un 700%, lo que a su vez reduce la recolección de residuos hasta en un 85%. Se garantiza así que la recopilación solo se produce cuando el contenedor está lleno, haciendo necesarias menos visitas de recolección y mejorando el tráfico en la ciudad. El resultado son unas calles más limpias a la par que más seguras.

La reducción del tráfico debido a un menor número de visitas de recolección ayuda a reducir el dióxido de carbono y otras emisiones. Y esto, a su vez, permite sensibilizar al ciudadano sobre la utilización de energías renovables. Además, los contenedores de reciclaje han llevado a una reducción en la producción de desperdicios de alimentos de alrededor del 10% en la capital. Algunos de los contenedores de residuos de alimentos, asimismo, tienen una función especial que convierte los detritos orgánicos en compost. Este material se utiliza posteriormente en jardines comunitarios o se dona a granjas.

Finalmente, y gracias al aprovechamiento de la luz solar como fuente de energía, estos contenedores pueden notificar la cantidad de basura en su interior mediante medios telemáticos, por lo que su estado se puede consultar desde el teléfono móvil.

Sensores para los cubos tradicionales

Estos contenedores tienen un precio elevado en su versión más completa. Por este motivo, inicialmente Seúl instaló 85 contenedores inteligentes en 2014 para residuos generales y reciclables en áreas especialmente pobladas del centro de la ciudad. Como medida intermedia, y para no tener que sustituir todos los que ya están a pie de calle, también se han instalado sensores de capacidad en contenedores convencionales.

Contenedor solar Corea

En solo tres meses de uso de las soluciones de gestión inteligente de residuos, la ciudad pudo ver enormes mejoras en el saneamiento público. Desde la instalación de los cubos limpios se minimizó el desbordamiento de residuos y se produjo una reducción significativa de la basura en las calles. Además, como estos cubos pueden informar de su estado y nivel de llenado, el equipo de limpieza pudo organizar programas de recogida más eficientes y recolectar contenedores de reciclaje antes de que las botellas y vasos comenzaran a acumularse encima de los contenedores.

La moderna gestión de los servicios de limpieza de Seúl supone un ejemplo a seguir para otras ciudades masificadas, y demuestra que incluso un uso parcial de soluciones inteligentes puede devenir en importantes beneficios.

Imágenes | Ecube Labs