analisis subsuelo alcantarillas aguas residuales covid-19

Cómo las aguas residuales pueden preparar a los hospitales frente a un rebrote de la pandemia

Autor | M. Martínez Euklidiadas

¿Puede el análisis de las aguas residuales de una población para alertar a los hospitales o prevenir brotes de coronavirus? Un reciente estudio publicado a mediados de junio confirma que sí. En dicho documento, Jordan Peccia et al. logran adelantarse una semana a un pico hospitalario buscando trazas de ARN del SARS-CoV-2 en el alcantarillado local.

Pero, ¿qué significa exactamente esto y cómo podemos usarlo? ¿Podemos transformar este conocimiento en una herramienta de detección del coronavirus?

El análisis de aguas residuales proporciona información sobre infección por coronavirus para poblaciones enteras

técnico de laboratorio con unas muestras

El estudio mencionado, titulado ‘Concentraciones de ARN del SARS-CoV-2 en lodos de alcantarillado municipales primarios como indicador principal de la dinámica del brote de COVID-19’ ha demostrado que encontrar positivos del coronavirus es viable al analizar el subsuelo de las ciudades.

El experimento, básicamente, consiste en analizar las aguas residuales en busca de fragmentos de coronavirus. Lo relevante es que este método se ha demostrado un 99% eficaz para predecir un brote local. Si hay trazas de ARN de SARS-CoV-2, en una semana seguro que habrá cierto colapso hospitalario.

Organismos como el Eurecat (Centro Tecnológico de Cataluña, España) ya están trabajando a nivel europeo en la operación Sewers4COVID. Este proyecto parte de la base de que lo mejor es realizar test individuales a la población cada pocos días, pero que es demasiado caro. Analizar barrios enteros es mucho más asequible y, como han confirmado el equipo de Jordan Peccia, fiable.

Aprendizaje automático, IA y herramientas de microbiología para detectar brotes de coronavirus

El software BlueDot, que ya era conocido por predecir con seis meses de antelación un brote de Zika en Florida en 2016, alertó el 31 de diciembre de 2019 de una “neumonía” rara. Era la COVID-19. Los gobiernos tardaron meses en reaccionar. ¿Y si contásemos con mejores herramientas de análisis?

Las universidades de Berkeley, UCSF y Stanford se aliaron hace tiempo para formar el Chan Zuckerberg Biohub, un hub del que han salido una interesante herramienta para estimar las infecciones no detectadas y su propagación. Además, ayudan a realizar test masivos.

Sabemos que los rebrotes de coronavirus han aparecido en todo el planeta. Japón, Singapur, España, Pakistán, Francia, Rusia o China ya han reportado repuntes. Y en EEUU e India aún están pasando lo peor de la primera ola. Las herramientas predictivas serán clave para aliviar los hospitales y evitar la propagación.

La importancia del manejo preventivo y la anticipación para reducir los riesgos

aguas sucias en un vertido

La prevención y anticipación es clave para evitar una alta mortalidad. No se disponía de estas herramientas cuando el SARS mató al 13% de los infectados en 2002-2003. Hoy el SARS-CoV-2 tiene ‘solo’ un 1 o 2% de letalidad gracias a la tecnología. Y las herramientas vistas arriba serán esenciales en la detección y detención del coronavirus.

Así, cuando tengamos desplegada una amplia red de sensores en busca de ARN de SARS-CoV-2 y este de la alerta en una determinada zona, podremos ponerla en cuarentena y, entonces sí, efectuar test masivos localizados. Este despliegue también nos ayudará a detectar tendencias en las ciudades.

Elementos como determinar qué zonas se contagian más, a qué tipo de barrios llega antes el virus o qué áreas están exentas del mismo, analizadas mediante herramientas de big data, serán indispensables hasta que tengamos una vacuna a nivel mundial. Sin ella, la mejor alternativa es la monitorización y prevención.

Imágenes | CDC, CDC, Kevin Maillefer